Interés compuesto: qué es y cómo hace crecer tus ahorros
Actualizado el 23 de octubre de 2026
El interés compuesto explica por qué empezar a ahorrar pronto vale más que ahorrar mucho. Te lo explicamos con la fórmula, una regla rápida y ejemplos concretos.
¿Qué es el interés compuesto?
Cuando inviertes dinero, obtienes intereses o rendimientos. Si no los gastas y los reinviertes, al año siguiente generan a su vez rendimientos: cobras intereses sobre los intereses. El capital ya no crece en línea recta, sino de forma exponencial. Al principio el efecto apenas se nota; al cabo de 20 o 30 años, se convierte en la mayor parte del patrimonio.
La fórmula
Para una inversión única:
Capital final = capital inicial × (1 + tipo de interés)años
10.000 € al 5 % durante 30 años dan 10.000 × 1,0530 = unos 43.219 €. Con interés simple, es decir, si cobraras los intereses cada año sin reinvertirlos, tendrías 10.000 + 30 × 500 = 25.000 €.
La regla del 72
Una regla sencilla indica cuánto tarda un capital en duplicarse: 72 dividido entre el tipo de interés.
- al 2 %: unos 36 años;
- al 4 %: unos 18 años;
- al 6 %: unos 12 años;
- al 8 %: unos 9 años.
La regla también sirve para la inflación: con un 3 % de inflación, el poder adquisitivo del dinero se reduce a la mitad en unos 24 años.
Ahorro mensual: ejemplos
La mayoría de la gente no invierte una sola vez, sino un poco cada mes. Con nuestra calculadora de interés compuesto, con aportaciones a final de mes:
| Plan de ahorro | Aportado | Capital final | Rendimientos |
|---|---|---|---|
| 100 € al mes, 5 %, 10 años | 12.000 € | 15.436 € | 3.436 € |
| 200 € al mes, 5 %, 30 años | 72.000 € | 163.075 € | 91.075 € |
| 200 € al mes, 5 %, 40 años | 96.000 € | 296.505 € | 200.505 € |
| 200 € al mes, 7 %, 30 años | 72.000 € | 233.891 € | 161.891 € |
Dos lecciones: diez años más (de 30 a 40) aumentan el capital final en más de un 80 %, aunque solo se aportan 24.000 € más. Y dos puntos más de rentabilidad (del 5 al 7 %) suponen más de 70.000 € adicionales.
Empezar pronto gana a ahorrar mucho
Comparemos a dos ahorradores con una rentabilidad del 5 % hasta los 67 años:
- Lucía ahorra 100 € al mes desde los 27 años, durante 40 años. Aporta 48.000 € y termina con unos 148.000 €.
- Javier empieza a los 57 y ahorra 400 € al mes durante diez años. Aporta también 48.000 €, pero termina con unos 62.000 €.
Con la misma aportación, Lucía tiene más del doble, solo porque su dinero trabajó durante más tiempo.
Lo que frena el interés compuesto en España
- Los impuestos. Los intereses, dividendos y ganancias tributan en la base del ahorro del IRPF, del 19 % al 30 % según el importe. Los fondos de inversión permiten traspasar el dinero de un fondo a otro sin tributar, de modo que el impuesto se paga solo al reembolsar: el interés compuesto trabaja sobre el importe íntegro. Los ETF, en general, no se benefician de este régimen.
- Las comisiones. Una comisión anual del 1 % actúa como una rentabilidad negativa compuesta: en 30 años puede costar más de una quinta parte del capital final. Los fondos indexados y los ETF suelen costar entre el 0,1 % y el 0,5 % al año.
- La inflación. Con un 5 % de rentabilidad y un 2 % de inflación, el poder adquisitivo solo crece algo menos de un 3 % al año.
- Los reembolsos. Retirar dinero a mitad de camino interrumpe el efecto justo cuando es más potente.
¿Qué rentabilidad es realista?
Las cuentas remuneradas, los depósitos y las Letras del Tesoro ofrecen unos pocos puntos según el nivel de los tipos de interés, sin riesgo para el capital. Los fondos y ETF de acciones globales han obtenido históricamente entre un 6 % y un 8 % anual de media a largo plazo, pero con fuertes oscilaciones y años con caídas del 30 % o más. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras: haz tus cálculos con prudencia y prueba varios escenarios en el simulador de plan de ahorro en ETF.